La terapia médica por videoconferencia.
9 noviembre, 2018
La fibromialgia y su tratamiento
26 noviembre, 2018

La depresión: cambiando prejuicios.

La depresión afecta a entre el 8% y el 12 % de la población. Representa la principal causa de discapacidad (la primera, según las previsiones de la OMS para 2030). Nuestro psiquiatra, Jose María Salmerón, nos dedica en este artículo unas palabras sobre la depresión.

Existe una banalización por parte de la sociedad con respecto a la valoración de depresión. En general, se percibe como una reacción emocional a acontecimientos adversos de la vida. A partir de ahí, surgen todo tipo de valoraciones peyorativas y negativas sobre el paciente deprimido:

  • “Como que tiene que poner más de su parte”
  • “La depresión no existe”
  • “Solo se deprimen los débiles”
  • “No eres capaz de resolver tus problemas”
  • “El deprimido es un simulador que no quiere trabajar”
  • “La depresión es la enfermedad de los cobardes”

La realidad es que muchos pacientes cuando llegan a consulta experimentan estas dudas y temores con respecto a su depresión. Esto es debido a la presión y valores sociales imperantes. A veces, dedico algún tiempo para explicarles lo que es una depresión, detallando sus síntomas y su correlato neurobiológico.

¿Cómo influyen estos prejuicios en las personas con depresión?

En mi consulta, a los propios pacientes que piensan esto de su depresión, les pregunto:  si a un paciente con cáncer de mama o de colón le decimos que no existe, que son simuladores, que no hacen lo suficiente para estar bien, ¿cómo cree que se sentiría?

Toda esta percepción y opinión social sobre la depresión lo único que hace es estigmatizar al paciente, disminuir su autoestima (ya de  por sí muy afectada por la enfermedad), empeorar notablemente su enfermedad y alejarlo de una solución con ayuda profesional. Por otro lado, con muy buena voluntad, pero desacertadamente, los familiares y amigos del paciente  deprimido tratarían de ayudarlo animándole a “que haga actividades” , “que piense en positivo”  o “que ponga de su parte”.

Uno de los síntomas principales de la depresión es la anhedonia, que significa incapacidad para sentir placer en aquellas actividades o situaciones que antes eran gratificantes. Si a un paciente con anhedonia le pretendes ayudar animándole a que haga actividades, salga y se divierta, obtienes el efecto contrario ya que el paciente se siente peor, no disfruta en las situaciones que antes lo hacía y puede empeorar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información

ACEPTAR
Aviso de cookies